Una landing page tiene un solo trabajo: que la persona correcta haga una sola acción. Todo lo que no ayuda a eso — por bonito que sea — está compitiendo contra el objetivo.
La estructura que funciona
Este orden no es un capricho: sigue las preguntas que alguien se hace, en el orden en que se las hace.
- Encabezado: qué es y para quién, en una frase concreta. Nada de eslóganes abstractos. Debajo, una línea que explique el beneficio y el CTA principal.
- Prueba inmediata: logos de clientes, una cifra verificable o una frase de un cliente real. Baja la desconfianza antes de pedir nada.
- El problema: describe la situación de la persona mejor de lo que ella la describiría. Si se siente comprendida, sigue leyendo.
- La solución en tres bloques: qué haces, cómo lo haces, qué recibe. Concreto, escaneable, sin párrafos largos.
- Evidencia: casos, resultados, testimonios con nombre y contexto. La evidencia genérica no convence a nadie.
- Objeciones: precio, tiempo, riesgo, qué pasa si no funciona. Responderlas en la página evita que la persona se vaya a pensarlo.
- Cierre: repite el CTA con una razón para actuar ahora y sin campos innecesarios en el formulario.
Jerarquía: una decisión por pantalla
Cada scroll debería tener un mensaje dominante y un solo camino evidente. Cuando hay tres botones del mismo peso visual, la persona no elige: se va. Un CTA primario y, como mucho, uno secundario en gris o outline.
La jerarquía tipográfica hace el resto del trabajo: un solo H1, subtítulos que se puedan leer en diagonal, y párrafos de tres o cuatro líneas máximo. La mayoría del tráfico escanea, no lee.
Errores frecuentes
- Encabezado que habla de ti («somos una empresa líder») en lugar de hablarle a quien llega.
- Carrusel en el hero: se ignora, ralentiza y esconde el mensaje principal.
- Formularios con ocho campos cuando bastan dos. Cada campo extra cuesta conversiones.
- Texto sobre imagen sin contraste suficiente: además de ilegible, incumple WCAG AA.
- Testimonios sin nombre ni foto ni contexto: leen como inventados aunque no lo sean.
- Móvil descuidado. En Colombia la mayoría del tráfico llega desde el celular; si el CTA queda debajo del pliegue y con un tap difícil, no hay conversión.
- Peso excesivo: imágenes sin optimizar que hacen que la página tarde y la gente se vaya antes de ver nada.
Medir para mejorar
Antes de publicar define qué es una conversión y cómo se registra. Con eso puedes ver dónde abandona la gente y corregir con datos: si el 80% no pasa del hero, el problema es el mensaje; si llegan al formulario y no lo envían, el problema es la fricción.
Una landing no se termina el día del lanzamiento. Se ajusta con el uso real, y ese ciclo continuo es lo que separa una página bonita de una página que trae clientes.
Diseño web en Medellín
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una landing page?
Los proyectos de diseño web arrancan desde 1.500.000 pesos colombianos y el precio depende del alcance: número de secciones, si hay que producir contenido y si incluyo la implementación.
¿Cuántas secciones debe tener?
Las necesarias para responder las preguntas de tu audiencia y ninguna más. Entre seis y ocho bloques suele ser suficiente para un servicio profesional.
¿Sirve una landing si ya tengo sitio web?
Sí. Una landing dedicada a una campaña o a un servicio concreto suele convertir mucho mejor que enviar el tráfico al home, porque elimina distracciones.
¿Tu landing recibe visitas pero no clientes?
Revisemos la estructura y el mensaje, que casi siempre es donde está el problema.